Este miércoles 15 de mayo, Solano cumple 70 años de su fundación, puesto que en esa fecha se llevó a cabo el  loteo de las primeras 500 parcelas de lo que hoy es San Francisco Solano. Para conmemorar trascendental fecha, el historiador local Juan Corvalán eligió un recorrido de los 70 años del pueblo corporizado en un vecino: Alberto “Beto” Véliz, que nació el 17 de abril de 1949, es decir un mes antes del loteo fundacional y desde 1951 vivió en San Francisco Solano. En la voz del “Beto”, reproducida en esta nota, se puede revelar los 70 años de historia de nuestra ciudad.

 

PROTAGONISTAS DE LOS 70 AÑOS DE SOLANO: ALBERTO “BETO” VELIZ  Por Juan Corvalán

Este miércoles 15 de mayo, nuestra localidad cumplirá 70 años de su fundación puesto que en esa fecha se llevó a cabo el  loteo de las primeras 500 parcelas de lo que hoy es nuestro San Francisco Solano. Ese 15 de mayo de 1949 comienza la etapa comunal, dejando atrás poco más de 140 años que estas tierras estuvieron bajo el influjo de una sola familia, los Obligado-Claypole. Esa etapa comunal fue el puntapié inicial para el comienzo de decenas de historias que aquí se desarrollaron. Así encontramos la historia de Alberto “Beto” Véliz una de esas historia de vida solanense.

PARTICIPANTE DE LA HISTORIA

Wright Mills (1916-1962) en su libro “La Imaginación Sociológica” nos dice: que los individuos contribuimos aunque sea en pequeñísima medida a dar forma a la sociedad y al curso de la historia. Es en este sentido donde la voz de Beto y la de tantos otros me parece interesante dado que guarda en su memoria recuerdos de una cotidianeidad que fue modificándose por el empeño del trabajo comunitario, las políticas públicas y las tecnologías. Beto Véliz  nació el 17 de abril de 1949, es decir un mes antes del loteo fundacional y desde pequeño vivió en San Francisco Solano.

Su padre, proveniente del barrio porteño de Lugano, viajó en las “bañaderas”, especie de colectivos de pasajeros sin techo que trasladaban a las personas hasta Solano. Beto llegó a Solano en el año 1951, cuando tenía dos años y su casa se ubicaba en la intersección de las calles 888 y 834.

LA ESCUELA Nº 53

Asistió a la Escuela Nº 53 Almafuerte, que fuera inaugurada el 14 de abril de 1952, entre los años 1955 hasta 1961 y tuvo como compañeros a Jorge Laforgia, Gino (de la bicicletería Don Pipo, que se encontraba sobre la avenida 844 entre las calles 894 y 895) y al Dr. Del Coco. Recuerda con cariño a una maestra llamada Graciela y que dos de los grados funcionaban aproximadamente en lo que hoy es el Centro de Atención al Vecino o Centro de Producción Cultural Amaicha. Por carencia de aulas, primero Inferior cursaba en las instalaciones del salón bailable “Basualdo” que se ubicaba en 845 y 893.

Recuerda el chalet de la empresa loteadora en San Francisco Solano Tulsa (Tierras, Urbanizaciones y Loteos S.A.) que se encontraba sobre la avenida 844.

De niño jugaban a la pelota, bolita, trompo, figuritas, bañarse en el arroyo Las Piedras y pescar en el mismo: anguilas, ranas, bagres, bogas y algún pejerrey.

EL FUTBOL

Beto desarrolló una fugaz carrera futbolística. Comenzó a jugar al fútbol en el Club El Arroyito. En el año 1965 ingresa a las divisiones inferiores del Quilmes Atlético Club donde conoce a Ubaldo Matildo Fillol, Daniel Bertoni y Ricardo Villa  (Jugadores que disputaron los mundiales de los años 1978 y 1982, mientras que Villa sólo jugó en el Mundial de 1978). En el año 1968, Beto pasa al Club Atlético Lanús donde tuvo como compañeros a Jorge Vendakis y al solanense Rubén “Pampa” López.  Años más tarde, jugará una temporada en General Viamonte donde finalizará su carrera profesional.

Beto recuerda viajar junto a su padre en el ramal del Ferrocarril Provincial que pasaba por nuestra localidad y desde la estación Avellaneda caminar hasta la cancha del Club Atlético Independiente a ver los partidos de fútbol.

LOS COLECTIVOS

Los colectivos de esa época eran El Halcón Ramal “Q”  que iba a Quilmes y luego continuaba a Plaza Constitución. El Colectivo “4”, actual 263, que recorría desde la estación de Solano hasta Camino General Belgrano. Mientras que desde Avenida San Martín y Donato Álvarez hasta la estación de Bernal circulaba el “El Blanquito” que era el Expreso Quilmes.

LOS BAILES

Señala el período que se extiende entre los años 1962 a 1976 como el de la época de los bailes. En el Club Deportivo, Social y Cultural El Arroyito se realizaban bailes multitudinarios, que hasta llegaban a pedir mesas y sillas clubes vecinos. Ya sea con tocadiscos (discos de vinilo) u orquestas en vivo que venían de Bernal. Los bailes comenzaban a las 21:30 Hs. hasta las 03:00 Hs.  Los géneros musicales que se escuchaban en los bailes eran tango, Pasodoble, Milonga, Jazz.

En La Florida, lugares para bailar, sobre la avenida 844 era El Arpa, más tarde Dum-Dum y el Monumental.

LA LIGA SOLANENSE DE FUTBOL

Algunos de clubes que participaban de la Liga Solanense de Futbol eran: Club Atlético El Porvenir, Juventud de Solano que tenía su cancha donde actualmente se encuentra el Hospital Eduardo Oller y Centro Paraguayo, Club Social y Deportivo Unión Vecinal, Club Deportivo, Social y Cultural El Arroyito, estaba en 888 entre 830 y 831; Club Social y Deportivo El Ciclón en 837 entre 884 y 883; El Club Social y Deportivo Libertad tenía su cancha en 834 y 882, Club Atlético El Inca, Estrella, Club Deportivo Tiro Federal, Colegiales, tenían su cancha donde actualmente se encuentra “El Poly”; entre otros clubes.

Junto a un grupo de vecinos, a mediados de la década del ´80, participó de la Comisión Directiva fundadora del Club Polideportivo, popularmente conocido como “El Poly”. La misma estaba integrada por: Antonio Palumbo, Rosa Palumbo, Juan Ghisolis y Sra., Juan Orellana, Rubén Sánchez, Eduardo Morales y Sra., Paniagua, Rodolfo Santillán, Jorge y Víctor Estrada y Élida Godoy (Choly)

LA COMPARSA ARCO IRIS

Beto junto a su esposa “Choly”, Eduardo y Gladys Fernández, a partir de dos redoblantes crea “La Comparsa Arco Iris”. La iniciativa causó una gran adhesión en el vecindario lo cual se evidenció en que diariamente se sumaban más y más niños, esto llevó a comprar bombos La Boca para los integrantes de la comparsa que llegó a contar con 250 integrantes con quienes recorrieron distintos corsos: La Florida, Monte Chingolo, Centenario Uruguayo, Pasco y Salta, entre otros obteniendo reconocimientos en Quilmes, Solano, Avellaneda, Cadorna. La recorrida por los distintos corsos finalizaba en la pista de baile del Club Deportivo, Social y Cultural El Arroyito.

PENSAMIENTOS DEL AUTOR

Esta tarea de rememorar el pasado local es muy enriquecedora, en este caso a través de la Memoria Oral, es un hábito muy saludable de comunión para aprender a escucharnos, reconocernos miembros de una misma comunidad y conocer ese pasado que aunque parece remoto sólo han pasado 70 años. Invito a los lectores a indagar entre familiares, vecinos y/o en la Biblioteca Popular Juan Bautista Alberdi de San Francisco Solano que cuenta con investigaciones sobre el Solano de Antaño.

Juan José Corvalán

Licenciado en Administración y Gestión Cultural