El sábado 19 de mayo, fiel a su puntualidad “El Pampa” llegó al gimnasio del Instituto José Manuel Estrada minutos antes de las 09:00 Hs. para ser homenajeado por estudiantes y padres como agradecimientos por los años de atención y esmero.

Durante el homenaje, entre palabras de agradecimientos y abrazos, se le obsequió un cuadro firmado por los presentes con la siguiente leyenda: “Gracias Pampa por transmitirles a nuestros hijos la pasión por el deporte, por sacar de ellos lo mejor, por enseñarles con amor durante tantos años. Grande no se hace, se nace y vos sos un grande con todas las letras. Tus alumnos y padres del Instituto José Manuel Estrada”

Obviamente El Pampa continuará con su pasión y lo seguirá haciendo en la escuela de fútbol La Revancha, Avenida 24 y Falucho de 18:00 a 20:00 Hs.

Rubén Orlando “El Pampa” López irradia paz y armonía, quizás se deba a que diariamente pone en práctica su consejo: De las 24 horas que tiene el día hay que ser egoísta y tomarse una hora para uno mismo: relajarse, respirar, caminar, etcétera.

Dada su gran humildad, que lo lleva a ser reservado respecto a sus logros, recurrimos al libro “Un poco de Historia en Imágenes de San Francisco Solano” de Luis Gerardo Barbieri, editado en el año 2006 para conocer más de él. En la Página 61 del libro citado, Barbieri nos cuenta que El Pampa nació en Santa Rosa y jugó en varios equipos de fútbol como: Club Atlético Lanús, Deportivo Italiano, Deportivo Morón, Deportivo Español, Arsenal de Sarandí, entre otros. Además, cuenta que se desempeñó como instructor deportivo el municipio de Quilmes.

El Pampa se halla intrínsecamente vinculado con el deporte Solanense. Además de haber instruido a varios miles de niños en el fútbol, otro gran legado es haber instituido la prueba aeróbica que todos los años se lleva a cabo en el mes de octubre en el calendario oficial de las maratones y que en este año se disputará la edición 29º, algo sumamente loable ¿Quién no vió al Pampa solo pegando carteles de la maratón?

El Pampa es una persona sumamente valiosa para el desarrollo integral de las personas que aquí vivimos.

Foto: El Pampa junto a los padres y el profesor que lo reemplaza.