El filósofo y sociólogo argentino Ezequiel Ander Egg expresa que: “en las ciudades, la gente no se agrupa principalmente de acuerdo con el factor de residencia, sino en razón de sus funciones. Un ejemplo de lo expuesto es el caso de Carlos Héctor Cámara y Elvio Cotafava que a pesar de vivir desde hace muchos años en La Florida recién hace pocos años se conocen por qué Elvio necesitaba marcos para sus cuadros. De esta manera comenzó una sólida conjunción artística que el próximo 15 de diciembre realizará su primera presentación conjunta de pinturas y tallas.

 

CARLOS HÉCTOR CÁMARA, EL SEÑOR DE LAS TALLAS Y MARCOS DE LA FLORIDA

Nació en el barrio porteño de Boedo el 16 de julio de 1944, cursó estudios en la Escuela Primaria Mariano Moreno y secundarios en la Escuela Industrial Otto Krause, ambos establecimientos educativos de la Ciudad de Buenos Aires.

Una vez jubilado, luego de haber trabajado como chofer de larga distancia, encontró en la madera una afición. Primero se dedicó a hacer marcos para cuadros, viendo la pasión en sus trabajos, hace 15 años su esposa Hilda lo incentivó para que empezara talla y escultura en madera en la Escuela Municipal de Artesanías que funciona en el Complejo Municipal “El Patio” dependiente de la Municipalidad de Berazategui. Carlos tiene como referente artístico a su profesora Andrea de la Escuela Municipal, por enseñar con gran amor los secretos de la madera.

 

ELVIO COTAFAVA EL DIBUJO, LA PINTURA Y LA HISTORIA

Elvio Cotafava nació el último día de agosto del año 1963. Realizó estudios primarios en la escuela Nº45 de La Florida y Secundario en la Escuela Secundaria Nº2 Luis Piedrabuena de San Francisco Solano.

Elvio relata cómo fue su acercamiento a la gráfica: “En casa había una biblioteca muy grande compuesta por la Colección de Enciclopedia Estudiantil, Tecnirama, Diccionario Enciclopédico Quillet, Alfatemática, y decenas de libros. Yo los leí a, veía algunos dibujos y los copiaba. Además mi tío nos compraba las revistas: Anteojito, Lupín y Asterix el pequeño galo. Ya a los 11, 12 años comencé a comprar, frente a la escuela Piedrabuena en un local llamado Yiyi, historietas: El Eternauta de Héctor G. Oesterheld.”

El descubrimiento de ese universo que lo asombró en el que enseguida se integró fue acompañado por su familia que prestó atención a las preferencias de ese jovencito y procuraron incentivarlo enviándolo a estudiar arte. A los 14 años “sacaba” dibujos con cierta facilidad, su abuela Angélica observó esto y averiguo que en La Florida, Don Miguel de Genaro enseñaba clases de dibujo y pintura. Elvio acompañado de su tía Zulma asistieron a una clase de Don Miguel y le encantó. Durante dos años Elvio adquirió técnicas de dibujo, pintura y el valor de las cosas. Nos cuenta: “Mi maestro viendo que tenía algún futuro me regalaba óleos, a cambio de ir a ayudarlo con otros alumnos a limpiar el taller, un sábado por mes. En realidad me regalaba eso, pero me enseñaba el valor de las cosas”.

Gusta mucho del paisajismo de la cultura China y las técnicas del Renacimiento. Su ideal del claro oscuro es Miguel Ángel (artista italiano 1475-1564) y un artista que lo apasiona es Eugène Delacroix (pintor francés 1798 -1863) que pintó “La Libertad guiando al pueblo”.

El ojo experto de Don Miguel de Genaro guío a Elvio a la vertiente artística que lo conmueve y desde el cual se pronuncia: “Mi maestro me aconsejó que lo mío era el paisajismo. Me dijo que desde la Prehistoria el hombre retrata paisajes en pinturas rupestres.”

Generosamente comenta el acto de la creación de sus obras: “Me siento cómodo con la pintura cuando ya no veo el lienzo blanco. Yo sabía cómo iba apareciendo la imagen, es como presentir lo que está debajo de ese color blanco y uno lo borra con los colores. A veces aparece lo que uno desea, otras no y en otras ocasiones, de un día para el otro seca la pintura, se mezcla y aparece algo superador e inesperado y me sorprendo.

Se considera un aficionado que le gusta mucho lo que hace, empujado por compartir este mundo, hago esta muestra para que me conozcan en otra faceta. Esa faceta a la que se refiere Elvio, es que lleva 30 años ejerciendo la docencia en la materia Historia en distintos escuelas de la zona. Mi trabajo docente es una gran parte de mi vida, siento que ese lugar es mi mundo, mi vida, me transporto y visualizo lo que relato y trato de que los estudiantes entiendan esa pasión. Congenia el tema de dibujo y pintura porque hago esquemas y dibujos en el pizarrón: una pintura rupestre, un sistema solar, una pirámide egipcia, un minotauro cretense, los chicos se sorprenden y preguntan si soy profesor de Plástica.

Recuerda con cariño los consejos sobre técnicas de la profesora y artista plástica Eugenia Paredes. Con la profesora Paredes realizaron una presentación conjunta, en la Cámara de Comercio de Quilmes en 1998, en la cual la profesora Paredes expuso obras exquisitas con la técnica Tehuelche de tierras de colores y el profesor Cotafava realizó una disertación sobre los Hielos Continentales.

 

LA MUESTRA PINCELES Y GUBIAS

El espacio Máscaras, calle 840 Nº 2535 de San Francisco Solano, será la sede de la muestra a realizarse el sábado 15 de diciembre entre las 14:30 Hs. y las 18:00 Hs. En la muestra, Carlos Cámara expondrá sus tallas y Elvio Cotafava presentará sus obras: Campesino Triste, El Gaucho, Atardecer, Reunión de amigos, Otoñal, lago de montaña, entre otras.

 

LA CUENTA PENDIENTE CON LOS ARTISTAS LOCALES

A esta altura del artículo llegamos a un punto en el cual recuerdo a artistas locales como Carlos y Elvio que se desempeñan en distintas disciplinas (música, teatro, literatura, artes plásticas, etcétera) que a su vez se expresan a través de diferentes géneros, estilos y/o escuelas dentro de cada uno de esos campos. A todos ellos los une la pasión y el trabajo denodado por la superación que lamentablemente muchas veces no es reconocido. Al respecto, el pensador argentino Adolfo Colombres, en su libro: Sobre la Cultura y el Arte Popular, expresa: “Un artista popular no debería ganar menos que un artesano, e incluso debería tener siempre ingresos mayores, no para privilegiar el talento, sino para incentivar el esfuerzo creador, ese vuelo de la imaginación que sustenta todo progreso real, y que figura en el punto de partida de la aventura humana, aquella que nos alejó del mono. Una mayor disponibilidad de recursos económicos permitirá al artista incorporar técnicas más costosas e interrumpir un tiempo su producción para estudiar, capacitarse, experimentar y confrontar su experiencia movilizándose, de sentirlo necesario, por el país y por el exterior.”

 

Juan Corvalán

Licenciado en Administración y Gestión Cultural