San Francisco Solano cerró los festejos por su 68º Aniversario con el esperado show que tuvo como artistas principales a Los Totora, El Dipy y Walter Encina, pero Peteco Carabajal se llevó la ovación de la noche con un espectáculo brillante que conquistó el corazón del público. El romance comenzó cuando Peteco recordó su paso en la niñez por San Francisco Solano, en la casa de sus padres de la calle 843 “al fondo, cerca del Arroyo donde nos bañábamos con mis amigos”, recordó. También mencionó su etapa escolar, en la emblemática Escuela Nº 53, entre otras anécdotas de su niñez. Pero la gente explotó cuando violín en mano se bajó del escenario y se mezcló entre el público para continuar su show por unos largos minutos. La gente no paraba de sacarse fotos con el artista aún en plena ejecución del instrumento que lo caracteriza. Peteco se presentó con sus dos hijos que conforman el trío “Riendas Libres”. En la primera parte del espectáculo hicieron canciones de su nuevo trabajo discográfico y luego siguieron con los clásicos del folklore santiagueño. Al finalizar, concedió unos minutos a los medios de prensa que esperaban para entrevistarlo. Todo Solano se rindió a los pies de otro artista de lujo que dejó su huella en el escenario mayor de la ciudad.

  

Cuando arrancaron los clásicos muchos se animaron al baile en pleno show. Peteco contagió alegría y emociones en la noche de la gran fiesta de Solano.

Como todos los años, miles de personas coparon el predio de 844 y 893 para el cierre de los festejos. Había gente en la plaza y en las calles adyacentes.

El Dipy se lució con su espectáculo y sus seguidores deliraron con sus ocurrencias. En un momento invitó a Los Totora a que se sumen a su Show.

La Comisión de Festejos, encabezada por Angel Capparelli, fue invitada al escenario para reconocerles en público el trabajo que hacen por la fiesta de Solano.