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La Diócesis de Quilmes tiene un nuevo sacerdote

El Padre Obispo Tissera ordenó presbítero a Ezequiel Ifran

La Diócesis de Quilmes vivió un momento de enorme alegría el viernes 26 de junio con la ordenación sacerdotal de Ezequiel David Ifran, que luego de varios años de formación en el seminario diocesano de Quilmes «María Reina de los Apóstoles», recibió el Orden del Presbiterado con la Imposición de manos y la Oración del Padre Obispo Carlos José Tissera, que recordó: “Cuántas veces, durante estos largos diez años hemos repetido: «Ezequiel, serás el cura de los 50 años de la Diócesis»”.

La celebración eucarística se llevó a cabo en la Iglesia Catedral de Quilmes, que estuvo colmada de hermanos y hermanas de las distintas comunidades de la diócesis de Quilmes que quisieron acompañar al neo presbítero. Junto con el Obispo de Quilmes, estuvieron presentes el Obispo de Avellaneda-Lanús, Marcelo (Maxi) Margni, el obispo auxiliar de Quilmes, Eduardo Gonzalo Redondo, el Obispo emérito de Quilmes, Luis Teodorico Stöckler, el Obispo emérito de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, sacerdotes, diáconos y seminaristas de la diócesis, y de diócesis vecinas.

A partir del lema que Ezequiel eligió para su sacerdocio, “Compartían con alegría y sencillez de corazón” (Hch. 2, 46), el Padre Obispo Tissera le manifestó que «La Eucaristía, comida de Jesús con sus discípulos, será desde hoy el centro de tu ser presbítero. Mezcla de dolor y alegría, de sufrimiento y de gozo, de pasión y de gloria. Pascua de Cristo y pascua tuya. Desde hoy podrás decir en medio del pueblo: ‘Esto es mi Cuerpo’, ‘esta es mi Sangre’. Caminarás en medio de este pueblo nuestro tan golpeado pero a la vez, tan fuerte y esperanzado: ‘Yo te absuelvo de tus pecados’. Serás un pobre pecador que perdona, porque has experimentado el amor de Jesús, que dejó las noventa y nueve ovejas y salió, con loco amor, a buscarte y, hallándote, te ha cargado sobre sus hombros… y te trajo al regazo del pueblo santo… y hace fiesta, porque te ha encontrado; te ha salvado. Esta es la fuente de tu caridad pastoral.

Además, el obispo le anticipó que «serás recibido con un abrazo por tus hermanos en el Presbiterio de esta Diócesis de Quilmes. Es tu primer lugar para vivir la fraternidad. La frescura de tu juventud ayudará a todos. El afecto de ellos, entre los que están quienes fueron tus párrocos, tus formadores y compañeros de servicio pastoral. Los mayores encontrarán en vos un aliento o un bastón para el camino; y en ellos, especialmente en los más ancianos, encontrarás el sabio y probado testimonio de una vida desgastada en amor sincero al pueblo de Dios. Entre todos, junto a los obispos, serán los pastores que animarán a nuestro pueblo «a seguir andando nomás» (beato Enrique Angelelli)».

El Padre Obispo Carlos Tissera también hizo presente a su familia: «Querido Ezequiel, por caminos misteriosos el Espíritu Santo te ha formado discípulo misionero desde el seno de tu familia aprendiendo en ella los valores humanos y cristianos fundantes, plasmados por la vida de trabajo y amor de papá y mamá, herederos de las raíces cristianas de los pueblos del interior de nuestra patria. Junto a tus hermanas, iluminados por la luz del amor de los abuelos, creciste arropado por una ternura delicada y sacrificada. Dios fue preparándote de modo misterioso para vivir en tu carne, el misterio doloroso de la cruz y muerte, sin borrar de tu cara la alegría de un mundo sin dolor, sin injusticias, sin odio y sin rencores: es la alegría que nace de la esperanza en Cristo muerto y resucitado».

A continuación de la homilía, el Obispo presidió el rito de ordenación y el recién ordenado se revistió con las vestimentas propias de su ministerio y recibió el saludo de los obispos y sacerdotes presentes.

En las palabras de agradecimiento de Ezequiel recordó que «el verdadero amor de Cristo te sostendrá para siempre» y dio gracias a Dios porque pasó 10 años de formación, «bien vividos», bajo el pontificado de Francisco. Además, animó a preguntar a Dios «¿Qué querés para mi vida?», tuvo muy presente a los que lo ayudaron a dar el paso y se comprometió a ser fiel «a los principios de la Iglesia que soñó Jesús y que soñó el Padre Obispo Jorge Novak».

Durante la Misa el Padre Armando Ireneo Dessy, canciller de la Diócesis, leyó el decreto en donde el obispo confiere a Ezequiel las licencias para ejercer su ministerio en la diócesis de Quilmes, y la designación para ejercer su misión pastoral como Vicario parroquial de la Iglesia Catedral de Quilmes y de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz de Bernal.

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