SUSPENDEN PIQUETES POR LOS FESTEJOS


Los movimientos sociales asociados al Frente de Todos preveían desplegar esta semana un plan de lucha inédito, con las demostraciones de fuerza callejeras más enérgicas de los últimos tres años. Así, al menos, lo anunciaron tras conocer que el bono de fin de año que el Gobierno le otorgará a los beneficiarios de planes sociales alcanzará a los $13.500 en dos cuotas, menos de la mitad de lo que esperaban. Sin embargo, la consagración de la selección argentina de fútbol como campeona del mundo en Qatar alteró los planes y los llevó a suspender las movilizaciones.

Los grupos piqueteros aglutinados en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), el sindicato de los movimientos sociales oficialistas, tenían previsto movilizarse mañana a los hipermercados en reclamo por el aumento de la canasta alimentaria. Dos días después, iban a realizar una jornada de protesta nacional con cortes de ruta. El cronograma se superpone ahora con los festejos del seleccionado. El equipo dirigido por Lionel Scaloni llegará al país a primera hora de la madrugada del martes y, para ese mismo día, se programó una celebración masiva con el plantel, que irá al mediodía al Obelisco para festejar con la gente. Ante esa situación, este lunes definieron que las protestas quedarán para más adelante.

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Más allá de la suspensión de las medidas, la situación comienza a tornarse incómoda desde lo político. Porque mientras los grupos piqueteros despliegan sus planes de protestas en las calles contra el Gobierno, en los ministerios siguen habitando funcionarios que son referentes de esos mismos grupos. Los más importantes son el secretario de Economía Popular, Emilio Pérsico, y el secretario de Relaciones con la Sociedad Civil y Desarrollo Comunitario, Fernando “Chino” Navarro, ambos líderes del Movimiento Evita. Pero hay otros casos, como el del subsecretario de Políticas de Integración y Formación, Daniel Menéndez (Somos-Barrios de Pie) o el de la secretaria de Integración Sociourbana, Fernanda Miño, del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) que comanda Juan Grabois, el crítico más ácido del Presidente.

A modo de ilustración de esa escena atípica, el jueves, el día que la UTEP anunció su plan de lucha, Pérsico y Navarro se reunieron con Alberto Fernández. Más tarde lo hicieron con la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, principal apuntada por los movimientos sociales.

Chino Navarro sale de la Casa Rosada
Chino Navarro sale de la Casa RosadaGerardo Viercovich – LA NACION

Los motivos de confrontación se acumulan. Días atrás el eje de la disputa fue la baja de planes sociales y después se sumó la puja por el bono de fin de año. Los referentes sociales esperaban que el Gobierno otorgara un aguinaldo a los beneficiarios de los Potenciar Trabajo equivalente a la mitad del salario social complementario (unos $15.000) más un bono similar en enero. Creían que habría una instancia de negociación. Pero, sin que mediara debate, Tolosa Paz anunció un pago de $13.500 en dos cuotas, en formato de bono (y no de aguinaldo, que es lo que la UTEP quiere institucionalizar).

“En diciembre otorgar $6500 pesos después de este año de pérdida de poder adquisitivo es un escupitajo en la cara de los pobres”, dijo Grabois. Por su parte, Esteban “Gringo” Castro, secretario general de UTEP, sostuvo que “el bono navideño rompió la paz del gobierno nacional con los movimientos populares que lo integran”.

La conflictividad podría escalar en enero por la baja de planes. El Gobierno recortó en diciembre 20.410 asignaciones, pero la ministra avanza con una auditoría sobre todos los beneficiarios y fue emplazada por el juez federal Ariel Lijo a rendir cuentas el mes próximo. La estimación que hacen en los tribunales es que hay unos 150.000 planes irregulares. La secretaria adjunta de UTEP, Norma Morales, dijo en las últimas horas que el Gobierno está “buscando complicidad en el partido judicial” para hacer un ajuste en la política social. “Tolosa Paz parece una ministra de Cambiemos, ni Carolina Stanley se animó a tanto”, lanzó.

Sin romper

A pesar de la dureza de los planteos que surgen de la UTEP, los movimientos sociales no llegan al quiebre total con el Gobierno. El MTE ya amenazó con romper con el bloque del Frente de Todos en Diputados (el sector que responde a Grabois tiene tres diputados), pero no lo hizo, por pedido de la vicepresidenta. Los “funcionarios-piqueteros” tampoco dan el portazo. “Hay que ver qué pasa en enero con el Potenciar Trabajo”, advirtió un colaborador del Movimiento Evita, que distinguió entre el lugar que ocupa Pérsico (una secretaría dentro del Ministerio de Desarrollo Social) y el que ostenta Navarro (más político y con despacho en la Casa Rosada).

Distintas organizaciones piqueteras marcharon al Ministerio de Economía, Juan Grabois habla durante la protesta
Distintas organizaciones piqueteras marcharon al Ministerio de Economía, Juan Grabois habla durante la protestaRicardo Pristupluk

Los movimientos sociales tienen ambiciones electorales para 2023 y no pueden sacar los pies del plato del Frente de Todos. Su principal interés es disputar la intendencia de La Matanza en una PASO y desafiar al intendente Fernando Espinoza, toda una quimera.

Mientras endurecen los planteos contra de Gabinete de Fernández, los grupos piqueteros exhiben cada vez mayor sintonía con el kirchnerismo, que también encara una narrativa para despegarse del Presidente. Grabois -que tiene una relación directa con la vicepresidenta- ya encarna un operativo clamor para que Eduardo “Wado” De Pedro, el hombre de Cristina en el gabinete, sea candidato a presidente. Más sutil, el Movimiento Evita también profundiza un acercamiento. Por lo pronto, saben que tienen el pulgar arriba del kirchnerismo para salir a protestar con mayor firmeza en las calles, una vez que se disipen los festejos mundialistas.LA NACION

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