DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE
Un grupo de investigación de la UNLaM analiza la energía del viento en el estuario más ancho del mundo y encontraron un potencial eólico que, en algunas estaciones del año, se asemeja al de regiones de países líderes en la industria como España, Alemania o China. De acuerdo con los cálculos provisionales, una granja eólica de solo 20 MW de potencia podría evitar las emisiones anuales de casi 18 mil autos.
El Río de la Plata no es solo la vía navegable más importante de Sudamérica o la fuente de agua dulce de millones de personas. Este gigante fluvial posee también una oportunidad energética que Argentina podría aprovechar como una energía limpia. Entonces, ¿por qué el país aún no tiene aerogeneradores de medio y gran porte en los márgenes de la costa bonaerense de este río?
Esto mismo se cuestionó Pablo Provenzano, docente del Departamento de Ingeniería e Investigaciones Tecnológicas de la Universidad Nacional de La Matanza (DIIT-UNLaM) y director de una línea de investigación dedicada, desde hace varios años, a evaluar el recurso eólico sobre el área del Río de la Plata en Argentina.
Según indicó Provenzano, los principales resultados del estudio son positivos. “Los valores de velocidad promedio son similares, en las estaciones de mayor actividad del viento, a los propios de algunas zonas geográficas de España con mayor recurso eólico. Hablamos de este país europeo, que se encuentra actualmente en el puesto 6° del ranking de potencia eólica instalada en el mundo”, manifestó el especialista, en diálogo con la Agencia CTyS-UNLaM.
Asimismo, el proyecto tiene una dimensión ambiental concreta. Una granja eólica off shore de 20 MW de potencia podría evitar el equivalente, según indican los expertos, a la emisión de casi 18 mil autos con un consumo promedio de dos mil litros de nafta al año.
Potencial de desarrollo verde para la Provincia
La geografía, explicó el especialista, juega a favor: el Río de la Plata tiene una desembocadura de más de 200 kilómetros de ancho, única en el mundo, Además, posee un lecho de profundidad relativamente baja que genera un régimen de olas reducido respecto a mar abierto, funcionando como una planicie natural por donde los vientos oceánicos emitidos desde el anticiclón del Atlántico Sur ingresan, prácticamente, sin obstáculos.
Lo que está en juego: clima, energía y una deuda argentina
El contexto internacional le da urgencia a este tipo de iniciativas. La COP30, celebrada en Belém, Brasil, en noviembre de 2025, finalizó con un panorama preocupante: las emisiones de gases de efecto invernadero se incrementaron en los últimos dos años y se registraron temperaturas globales récord.
“Estos datos impactan en los esfuerzos a realizar frente al desafío climático desde nuestro país, lo cual compete esencialmente a cada gobierno como actor principal y también a las empresas, instituciones públicas y privadas, comunidad, familias y a cada uno de nosotros como integrantes de la Nación”, apuntó el investigador.
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